Sé que te debo una explicación que en aquel momento no te
quise, pude, o debiera darte. Pero
todo esto iba a doscientos kilometros por hora, y yo sólo rozaba los cincuenta. Prometo que nadie
ha pensado y se ha preocupado tanto por ti como yo, date cuenta. No te hecho
nada en cara, pero podías haber hecho más. Te he conocido de más maneras que
nadie logrará conocerte, me siento afortunada. Dicen que.
"Cuando se habla de dos, hay que empezar por uno mismo"
Pero
a tí y a mí todo esto nos superaba, nos quedaba grande,
no supimos hacerlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario