Y
si no vuelves, no lo hagas rápido, házlo lentamente y doloroso, para que
cuando piense que nunca te necesité, me dé cuenta de que no puedo vivir sin ti.
Es más, no quiero vivir sin ti. Si
te vas, no me lo digas, quiero notarlo yo, ni me digas que me dejaste de
querer, o que nunca me quisístes, y si es así, no me hagas sufrir, porque puedo
demostrarte y asegurarte.. que te quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario