Tantos cuentos me
venían a decir, y yo no quería oír, me aferraba a tus mentiras, que
de envida nos querían separar, y estar en nuestro lugar, y yo te creía. Que
estúpida soy, por creer que me querías, tú te reías del amor que yo sentía y con ella
tu seguias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario