Lo malo es el adiós, hay gente que
prefiere llamarlo hasta luego, pero para que nos vamos a engañar... ambos son
despedidas, y si... las despedidas duelen. Hacen que tu vida gire 360 grados,
que algo que era imprescindible se pierda...
Y ahora te quedas tú, intentado comprender lo que
ha pasado en tan poco tiempo, con lagrimas en los ojos y siempre teniendo en
mente el pasado, pero por mucho que vivamos en él... ese ya no vuelve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario