Nadie dijo que la vida iba a
ser fácil, que conseguiríamos todo sin el mínimo esfuerzo, que las
cosas malas nunca llegan y que los peligros no existen. A mi siempre me a gustado decir que la vida es como
una montaña rusa, porque a veces estas en tu mejor momento, en la cima, a la
que has subido poco a poco, con esfuerzo y entonces cuando estás ahí, bajas de
repente, si no has sabido no cometer errores. A mi en realidad, me gustarían
que existieran las que siempre son altas y nunca acaban, aunque añadiría unos
pocos de baches y bajadas pero no lo suficiente empinadas y que luego volvieran
a subir, porque de los errores aprendes, y si
no cometiéramos ninguno diariamente, cuando llegaran un bache muy
complicado de pasar nos caeríamos de empinado, porque no sabríamos como actuar
ante él.
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