Hay momentos en la vida, en los que
una sola decisión, en un solo instante cambia irremediablemente el curso de las
cosas. Cuando decides querer o no querer, cuando decides mentir, traicionar, ocultar, o cruzar la línea, esa décima de segundo podrá hacer
girar todo al lado oscuro, o inundarlo de luz. Pero siempre será un lugar desde el cual no podrás volver a
atrás.

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