Y sin conocerte, fuiste el que peor me hizo. Quizás porque me
enamoraste, o porque me hiciste depender de tus mensajes diarios. Tal vez fue
porque te parecías a mí, igual de inestable, porque eras imposible de
conseguir, único. Porque fuiste especial, me sentí bien con vos. Y así de
bien me hiciste, y así de mal me hacés ahora.

No hay comentarios:
Publicar un comentario